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Mostrando entradas de septiembre, 2015

GUÍA PRÁCTICA RELIGIÓN – INDIVIDUAL 6° A - B

TEMA: En el Misterio Pascual de Jesús se recupera       la dignidad personal perdida por el pecado La muerte de Jesús para salvarnos, y su resurrección de entre los muertos, son el centro del mensaje que los apóstoles anunciaron en los primeros tiempos de la Iglesia, y que la Iglesia sigue proclamando hoy, por todos los rincones de la tierra. El misterio pascual de Cristo es el centro salvífico de su obra y de su persona, tal como ponen de manifiesto las diversas formulaciones de la salvación que se han dado desde el Nuevo Testamento hasta nuestros días. ¿Por qué es tan importante el Misterio pascual de Jesús? «JESUCRISTO PADECIÓ BAJO EL PODER DE PONCIO PILATO, FUE CRUCIFICADO, MUERTO Y SEPULTADO» El misterio pascual de Jesús, que comprende su Pasión, Muerte, Resurrección y Glorificación, está en el centro de la fe cristiana, porque el designio salvador de Dios se ha cumplido de una vez por todas con la muerte redentora de su Hijo, Jesucristo . Claramente la Pascua es

GUÍA RELIGIÓN 6° A - B

TEMA: RASGOS DE LA PERSONALIDAD DE JESÚS Y DE  SU RELACIÓN CON EL HOMBRE Ya desde su adolescencia (Lc 2,41-52) Jesús se manifiesta como un hombre libre frente a todo y frente a todos los que puedan obstaculizar su misión. Libre frente a su familia (Mc 3,21) y a sus amigos (Mc 8,31-33). Libre frente al poder político de los romanos (Lc 13,31-33). Hay un elemento fundamental en la vida de Jesús: su obediencia radical y su confianza total en Dios , a quien le llamaba «Abba» («papá»). Lo que alimentaba su vida y daba sentido a toda su actuación era hacer la voluntad del Padre (cf. Jn 4,34). Y ésta era también la motivación y la fuerza que hacía posible su libertad: necesitaba ser libre para amar y obedecer al Padre. La fortaleza de su carácter se armonizaba con una gran riqueza de sentimientos. Era sumamente sensible para apreciar las maravillas de la naturaleza: le gustaban los montes y el mar, y se fijaba en la belleza de las flores y de los pájaros ( Mt 6,26-30). Pero su